Y en 2018…

7 chica bailando

Y en  2018…

Viví, viví mucho. Pero, aún así, tuve tiempo para pensar de más.

Descubrí que “lo primero es la salud” es la verdad más absoluta del mundo.

Sufrí, lloré y bailé descalza. Y no es un dicho clonado de Pinterest: bailé descalza un día que me apretaron los zapatos.

Reí, me reí como hacía años que no me reía. Y como ríen los que tienen el alma inocente: por una palabra mal pronunciada, por un “va un caracol y derrapa”, por una imitación endeble.

Descubrí que la alegría, si la buscas, por ahí anda siempre. En una tienda vintage de Bilbao, en la sororidad de unos labios pintados de rojo en Burdeos y en una habitación mínima y sin vistas de Angulema.

Y otra vez, los abrazos de los reencuentros, un beso por Skype y cuentas atrás que tienen recompensa.

Leí un libro aburrido y conté decenas de historias bonitas. El otro día, el protagonista de una de ellas me deseó felices fiestas: “Gracias por todo lo que hiciste por nosotros”, me escribió. Y eso valió todo. Cada desvelo, cada tarde larga y todas las prisas.

Abracé mucho, y me abrazaron. Y quise como hay que querer, con el alma abierta y por encima de las posibilidades de cualquiera.

Y así, este año, reiteré que el amor vuelve el mundo redondo. Todo lo calma, todo lo alumbra, todo lo responde. Por eso el amor, aunque no sea de ida y vuelta, nunca se escatima.

Dije “adiós” dos veces. Y un “hola” que vale para una vida entera.

Pensé que éste había sido una año de mierda, hasta que escribí y supe que no le cambio ni una letra.

Adiós, 2018. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s