Locos por salvarse

302H

“La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.”

Jack Kerouac, On the Road

A mi madre le gusta Jack Kerouac. Cuando cerró “En el camino” dijo, y cito textualmente, “este tenía que ser una bomba”.

 

A ella, como a Jack Kerouac, le gusta la gente que está loca por salvarse.

Y a mí. Será genético.

 

Me gustan los que están locos por salvarse. Me gustan los que me abrazan y los que me dicen lo que hago bien. Los que no se esconden, los que me critican a la puta cara. Los que me riñen, los que me tiran de los pelos cuando me hace falta. Los que no escatiman un “lo siento”. Los que no venden caros los “te quiero”. Los que nunca dan menos de lo que piden.

Me gustan los que están locos por salvarse. Los que bailan cuando escuchan “la buena” como si les fueran a dar un premio. Los que no apagan la radio cuando no ponen “la buena”. Los que cogen un libro y no lo sueltan hasta que lo terminan. Y los que no leen, porque no les da la vida. Los que tienen que escribir, porque las letras les salen de la garganta. Y los que no escriben, pero siempre dicen que tienen en mente un best seller: “Si algún día lo escribo, me forro”.

Me gustan los que están locos por salvarse. Los que han sentido el dolor de barriga que provoca la risa. Los que van a un concierto y lo viven sin saberse ni una canción. Los que nunca te dejan “pedir la última”. Los que dicen “esta la pago yo”.

Me gustan los que están locos por salvarse. Los que no se trajean. Los que, hagan lo que hagan, nunca parecerán salidos de un anuncio de Tommy Hilfiger. Los que se tiñen el pelo de un color imposible.

Me gustan los que están locos por salvarse. Los que no juzgan. Los que aceptan. Los que no mienten. Los que son lo que hay. Los que saben perder. Los que ganan sin hacer ruido.

 

Me gustan los que están locos por salvarse. Y de todos esos locos, la que más me gusta es mi madre.

Una teenager de 62 años que presume de ojos a un médico.

Una amiga que me confesó en un tren dirección a Liverpool que, si veía a Paul McCartney, tenía un alto riesgo de sufrir una lipotimia.

Una tía que está loca por salvarse.

 

Te quiero.

 

 

 

 

 

 

 

6 comentarios en “Locos por salvarse

  1. fini vallina dijo:

    A mi también. Estoy totalmente de acuerdo, es@si personas son las que te aportan muchas cosas positivas y da gusto tenerlas al lado pues con ellas nunca te aburres.

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  2. Gildardo López Reyes dijo:

    Me ha gustado mucho Carmen. Me identifico con cosas, me siento más del lado de los locos que del de los comunes que se autonombran “normales”. Me ha dado gusto volver a leerte. Y te tengo buenas noticias (me dan ganas de contarte porque te he leído un poco y te siento cercana), hoy cumplo 3 años que abrí mi blog y la semana pasada publiqué ya el libro que escribía, si lo llegaras a leer me cuentas.
    Un abrazo fuerte.

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